Tormenta que Angustia.
Por qué? Para qué?...Ha pasado un mes de que mi viejo, mi querido viejo...está postrado; está como un niño, un dulce niño que necesita ternura... La ternura que quizás nunca demostré en nuestros almuerzos familiares, cumpleaños, navidades, en esos ansiosos tres, dos, uno...¡¡¡Feliz año Nuevo!!! El siempre en la cabecera de la mesa compartiendo con los invitados... junto a mi vieja ...ella siempre en la cocina...preparando los platos y atendiendo a los comensales en esa "larga mesa té club".

Alfonso mi hermano ya no está conmigo, se marchó a una vida mejor, recuerdo en esta foto...que mi padre me protegía, para no caerme de la bicicleta (a pesar de estar con mi hermano mayor).
El Martes 21 de febrero del 2006, fue su primer día que subió a su silla de ruedas...lloró como un niño, que curioso...los viejos son realmente niños; llenos de miedos, pero ahí estaba yo alentándolo para darle valor, ese valor que me falta en momentos, que la angustia aflora y es como no poder hacer más por él.
José Bernardo, adulto mayor postrado, que quiere vivir y eso ayudará a seguir con esos ejercicios que no muestran avances. Seguiremos adelante dando y entregandole valor. No soy la única que pasa por esto: seguro que hay casos peores, y no es el único postrado que existe, pero él es mi Padre.