Soledad
Difícil pensamiento éste, como poder definirlo, en forma justa e imparcial. Como concepto, no dice nada. Si le anteponemos "la"; la ubicamos mejor. De una forma abstracta la transformamos en algo tangible, como por ejemplo: "La soledad de las personas, la soledad de las cosas u objetos, que pueden ser de mucho valor etc."
En cuanto a la soledad de las personas, aquí se complica, ya que cada uno le da la interpretación que más le apetece. Para mi, realmente debería llamarse "mi soledad" y no la soledad. Mi soledad es compleja: a veces grata y otras no tan grata. Somos nosotros que egoístamente nos sentimos solos, olvidándonos injustamente de nuestro entorno, de todos aquellos que nos quieren y nos acompañan casi cotidianamente.
Hace unos días atrás necesité atención médica...esperaba mi turno junto a otros pacientes, miraba a todos...estaban solos igual que yo. El silencio en que estabamos me hizo ver que era una gran soledad acompañada.
¿Es posible que viviendo con otras personas, en un mismo espacio, no eramos capaces de comunicarnos para romper esa soledad?
Entonces, vi en mi mente, las antesalas de los dentistas, hospitales, maternidades, retenes, donde siempre se juntan grupos de personas, por razones precisas, que aparentemente están de a uno. En fiestas de matrimonios, ¿cuantas horas pasan antes que los parientes y amigos de la novia, se junten con sus pares del novio?, algunos pasan toda la fiesta juntos y no cruzan palabras.
La conclusión...es que la soledad no existe, que los solitarios somos nosotros, en nuestras conductas. No somos capaces ni de acompañarnos con nuestros pensamientos. Bienvenida SOLEDAD, que nos permite estar acompañados con nosotros mismos.
1 comentario:
Amiga...la soledad en algunos casos es buena...aunque estés acompañada a veces es necesaria para vivir nuestro interior.
Un beso
Jorge
Publicar un comentario